Mostrando entradas con la etiqueta SEXO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SEXO. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de septiembre de 2008

LAS METAFORAS DEL AMOR

El vocabulario erótico que utilizamos está integrado por metáforas que surgieron para burlar la censura.
Emplear palabras “duras” o “fuertes”, así como inventar nombres para los genitales u otras partes del cuerpo, puede ayudar a fortalecer la confianza en una pareja y a hacer más divertidas, creativas y excitantes las relaciones.

En lo que respecta al amor físico, cada variante de actividad sexual aplicada al coito como le llaman científicamente los médicos o a la “cogedera” como le llamo yo en los momentos de más cachondería, lascivia o lujuria, tiene un nombre en particular.

El argot del mundo de la prostitución y de los anuncios de masajes posee términos sumamente imaginativos.

Ruso: Masaje del ano.
Romano: Sexo en grupo. Orgías.
Turco: La mujer, con las manos atadas, espera a dar placer o recibirlo
Arabe: El hombre está boca arriba y la mujer "a caballo".
Florentino: La mujer sujeta la verga con el prepucio hacia atrás.
Sajón: La mujer presiona la base de la verga con el fin de retrasar la eyaculación.
Japonés: Coito en el suelo o sobre almohadas, con numerosas posiciones en cuclillas.
Sueco: Sexo en grupo.
Barra Sueca: mujeres desnudas o semidesnudas exhibiéndose en la barra de un bar.
Napolitano: Homosexual.
Cubana: Masturbación con la verga entre las tetas, también se le llama “Rusa”.
Tailandés: Masaje realizado en todo el cuerpo con los senos.
Francés: Sexo oral, mamada. Llamado así por la supuesta habilidad de las francesas para la felación.
Griego: Coito anal. Se debe a que era una práctica frecuente entre hombres en la Grecia clásica.
El 69: dos cuerpos superpuestos en sentido contrario practicando el sexo oral.
Birmano: Masturbación utilizando los pies, para lo cual, obviamente, deben estar en perfectas condiciones de cuidado estético e higiene.
Hawaiano: Masaje de todo el cuerpo, terminando con masturbación.
Californiano: Masaje de todo el cuerpo, terminando con sexo oral.
Italiano: Estimular con la lengua la únicamente la punta del pene, de forma muy suave, como si fuera un helado.
Argentino: Estimulación oral de los testículos.
Beso negro: Estimulación oral del ano.
Swinger: Intercambio de parejas.
Menage - a - trois: Relación sexual entre tres personas.
Fetiche foot: Estimulación erótica de los pies.
Al natural o a pelo: Cualquier tipo de práctica sexual que implique penetración oral, anal o vaginal sin protección.
Lluvia dorada: Orinar al compañero o compañera. De igual manera se le llama Golden Showers.
Lluvia Marrón: Defecar sobre el compañero o compañera.
Dúplex: Relación sexual entre un hombre y dos mujeres.
Disciplina inglesa: Sadomasoquismo con vasallaje (lluvia dorada, lluvia marrón, sodomización).
Bondage: Forma de sado-masoquismo, consistente en atar a la mujer y realizar sobre ella diversas prácticas eróticas estimulantes, pero retrasando el org
asmo. Puede abarcar además insultos y castigos corporales ligeros.
Spanking: azotes en las nalgas ya sea con la palma de la mano o con algún instrumento especial como un látigo.
Completo: Consiste en el penetración anal y vaginal, aunque para empezar se realiza una mamada.
Fisting: Literalmente "follar con el puño". Consiste en introducir el puño por la vagina o el ano. Para algunas personas el límite son cuatro dedos.
Gang – bang o "Follada en pandilla": consiste en un encuentro entre una mujer y varios hombres.

Ahora bien, en cuanto a las múltiples maneras de llamarle al coito encontramos:
Follar
Fuquear
Quickly
Hechar polvo
Polvo de gallo
Esconder la salchicha
Ponerle mayonesa al camarón
Mojar la galleta
Ensartar
Dar de comer al enano
Cepillársela
Pasarla por las armas
Llevársela al catre
Encamar
Machetearla
Ligotearla
Ponerle Jorge al niño
Matar el oso a puñaladas
Mojar brochita
Medirle el aceite
Darle gusto al gusto
Echar pasión
Echar tarrarra
Coger

Fornicar
Ponerle
Darle duro, etc., etc., etc.

Cuando se trata de penetración anal las opciones son:
Sodomización
Dar por el culo: si es el sujeto activo
Comer por el culo: si es el sujeto pasivo
Morder la almohada
Aparcar marcha atrás
Comer arroz con popote

En el caso de la masturbación:
Contar azulejos
Hacerse una paja
Hacerse una solitaria
Llamar a una mano amiga
Hacerse una manuela
Golpear al obispo
Hacerse una chaqueta o chaqueteársela

El sexo oral tiene su propio lenguaje lascivo:
Mamada
Felación
Mamar
Bajar al pozo
Bajar al río
Hacer la mineta
Zambullirse un manguito
Blow job
Tallar la pipa
Llamar a Tokio
Cocksucking

A la hora de llegar al orgasmo nos expresamos de diferentes maneras:
Venirse

Correrse
Botarse
Derramarse

Palabras en el underground. Y tú… ¿qué quieres y cuánto ofreces?

Salu2!!!

viernes, 12 de septiembre de 2008

FUERA DE CIRCULACION

Por si a alguien le interesa, que francamento no creo, estuve fuera de circulación mucho tiempo, primero debido a que se me desprendieron los tendones del brazo y no podía escribir.

Luego, cuando ya estaba a punto de componerme, me jodí los riñones con una bacteria.

Y luego, con tanta impresión, había olvidado mi contraseña.

Pero en caso de que me hubieran extrañado, pues ya estoy aqui.

Salu2!!!

viernes, 28 de septiembre de 2007

LA NUEVA GEOGRAFIA DE GENEROS

La bisexualidad es una elección. Cada quien hace con su vida y con su cuerpo lo que se le da la pinche gana.

Se cataloga como bisexual a quien coge con personas de ambos sexos. Se presta a tabú porque no "encaja" con los estándares conocidos y más aceptados socialmente como la hetero u homosexualidad.

La bisexualidad es vivida por todas las personas de acuerdo con sus necesidades y libertades, pero sobre todo con sus instintos. Esto permanece oculto en las experiencias de cada uno. Sólo algunas personas buscan un acercamiento a ambos sexos en algún momento de la vida sea por curiosidad o por otro motivo.

Existen muchos casos de matrimonios, padres y madres de familia que, ante la necesidad de experimentar, se enfocan hacia esta nueva y diferente alternativa, aunque realizen este tipo de prácticas en el mas absoluto secreto.

La bisexualidad no implica la renuncia al propio sexo, ni la negación de los estándares de vida que se poseen como hombre o como mujer.

En realidad todas las personas son bisexuales y practicarían esta alternativa si no fuera por la represión, el asco, la condena social y la negación. Cuando se es bisexual se tiene una propia definición del asunto.

El bisexual no reniega de su condición de hombre o mujer y esconden sus prácticas para no afectar su faceta heterosexual.

Un día alguien me preguntaba cuál es la ventaja de ser bisexual o coger con una persona bisexual. La respuesta es simple: una mujer que se coge a otra mujer, siempre va a saber complacer al 200% a un hombre, y un hombre que se sabe coger a otro hombre, siempre va a cogerse perfectamente bien a una mujer.
La bisexualidad te da alternativas de placer. Te permite ir más alla de lo establecido. Además es una de las fantasías más arraigadas, sobre todo en los hombres: ver a dos mujeres cogiendo.

La bisexualidad hace sentir a la gente incómoda. Mucha gente desearía que los bisexuales sólo se fueran, o al menos, que no hablaran de ello, porque la sola existencia de la bisexualidad es vista como una amenaza al orden social, además de enfrentar a los demás, la “gente normal”, a sus propias tendencias bisexuales.

Pero no nos engañemos, la bisexualidad es más frecuente de lo que se supone o se quisiera. Cuando hablo de este tema con algunas personas, inmediatamente ponen una barrera y lo primero que me han dicho es: -“es que imagínate cogerte a Fulanito”-. En realidad yo no me lo imagino, son ellos los que en ese momento están echando a volar su imaginación... y eso les asusta.

Las personas bisexuales son incomprendidas totalmente por todo el mundo: los heterosexuales los ven como heterosexuales con fallas, los homosexuales los consideran miedosos que se quedaron a mitad de camino en su opción. En realidad a mi no me gustan los homosexuales ni los totalmente heterosexuales, y no es por motivos de tipo racista u homofóbico, el caso es que siempre quieren algo serio, ninguna de estas opciones da libertad de elección.

Una vez me preguntaron si me definía como homosexual, heterosexual o bisexual. Mi respuesta es precisa, concisa y maciza: soy simplemente sexual.

La bisexualidad es hoy, la polivalencia erótica que durante mucho tiempo fue un placer privado de unos cuantos y el oscuro deseo de muchos.

Salu2!!!

martes, 25 de septiembre de 2007

EL PLACER COMIENZA POR LA BOCA

El sexo oral, es una práctica sexual muy placentera y gratificante, pero debe soportar muchos tabus y prejuicios, hay personas a las que les desagrada el sexo oral pero desde luego, no es el caso de muchos otros.

El sexo oral es sin duda alguna una de las prácticas más excitantes de la vida sexual. Si bien en muchos casos ha sido categorizado como algo inmorales, el triunfo del goce se ha hecho evidente con el devenir del tiempo.

Lo cierto es que el sexo oral ha existido desde que el hombre se define como tal y esto lo demuestranmuchas pinturas y esculturas antiguas, en las cuales se observan figuras humanas realizando fellatio.
Según cuenta la leyenda, Cleopatra lamió a más de cien nobles romanos en el transcurso de una orgía. Para los chinos el sexo oral era el camino a la iluminación mientras que la “esencia” del Yang no se perdiera.

Considerada como una de las variantes más placenteras descriptas en la mayoría de las culturas, la estimulación oral, además de producir un intenso placer en ambas partes, generan vínculos emocionales en las parejas que lo realizan y muchas mujeres lo consideran como un acto de ternura y amor.

Para practicar tanto una felación como un cunnilingus, hay ciertas cosas que debemos tener en cuenta, como por ejemplo: Mucho cuidado con los dientes. No están invitados a esta juerga.

A medida que aumenta la excitación, debemos incrementar también el vigor de las caricias. Prestar atención a loss gestos, ya que son un indicador de más le excita a la pareja y, por consiguiente, dónde se debe insistir.

Algunas mujeres se muestran contrariadas ante esta actividad, y otras lo consideran un tema tabú. Pero muchas mujeres disfrutan mediante este acto de sensaciones de poder e intimidad con su pareja. Las mujeres que disfrutan con el sexo oral generan un vínculo emocional gracias a la intimidad del acto, además de sensaciones muy placenteras.

Por otro lado, la felación resulta muy placentera para la mayoría de los hombres. Todos los hombres ha recibido sexo oral alguna vez.

Es muy importante que los dos conozcan sus preferencias, una buena actitud es la de crear una serie de normas para dejar clara la situación. Si la mujer no quiere que su compañero le eyacule en la boca, es bueno que los dos acuerden una señal previa para poder retirar el pene a tiempo.

El sabor del semen es algo insípido y su textura viscosa, además en cada eyaculación se elimina una cantidad aproximada de una cucharita.

Durante el sexo oral no necesariamente se debe tragar el semen, pero en caso de hacerlo, no causa ningún daño.

Este es un acto sexual que produce una gran excitación a ambos miembros de la pareja, por lo que no se debe entender nunca como una obligación, sino como una excitación muy grande que causa importantes sensaciones.

De todos modos, para considerarse sexualmente feliz, no es obligatorio efectuar estos contactos con asiduidad y muchas parejas pueden no incluirlo, por no encontrarlos especialmente placenteros, sin que por esto tengan que verse disminuidos. El equilibrio de una pareja implica respetar los deseos del otro, pero también sería necesario preguntarse si negarse cerradamente ante un pedido del compañero o la compañera, no constituye un conflicto de la pareja.

No hay una sola forma, una exclusiva vía para el goce, un único camino para el placer, y para aquellas personas para las cuales el sexo oral comporta altos niveles de erotismo y pasión que disfruten de la excitación y la voluptuosidad sin ataduras y en plenitud.
Salu2!!!

viernes, 14 de septiembre de 2007

ESTANDO A TUS PIES

¿Por qué no empezar una velada erótica dando a tu pareja un masaje erótico en los pies?
Si te animas te doy las instrucciones:

1. Prepara una tinita con agua caliente. Puedes agregarle s
ales de baño o algún aceite esencial.

2. Introduce el pie derecho de tu pareja y, con una vasijita, rocía de agua su rodilla y déjala resbalar por la pantorrilla durante unos segundos. Saca el pie, sécalo suavemente con una toalla, y repite el proceso con el otro pie.

3. Colócate frente a tu pareja y coloca su pie sobre tu regazo. Unta tus manos con unas gotas de a
ceite comestible y extiende el aceite masajeando firmemente.

4. Juega con sus dedos sin perder el contacto visual. Uno a uno, adelante y atrás, a un lado y al otro y en círculos.

5. Imagina que su pie es un bocadillo ¿Cómo lo tomas? Dirígete del talón hacia los dedos presionándolo con fuerza. Hazlo varias veces.

6. Cambia de pie y repite el proceso.

7. Al terminar impón la palma de tus manos unos segundos sobre la planta de su pie, sentirá tu calor y le relajará.

8. Coloca cada mano sobre la parte interna del tobillo de la pierna correspondiente. Desliza ambas manos con firmeza ascendiendo por la cara interna de la pierna, girando poco antes de la rodilla y desciende por la cara externa hasta el tobillo. Repite este movimiento unas 5 veces.

Llegados aquí deja volar tu i
maginación… ya has llegado hasta la rodilla ¿Por qué no repites esta maniobra en sus muslos y luego retiras suavemente los restos del aceite con tus labios (concéntrate en la cara interna de los muslos)?

Cuentan que las antiguas geishas, tras un masaje en los pies, succionaban el pulgar de sus clientes, simulando una felación, y que esto les provocaba indescriptibles orgasmos.

Y es que… no en vano la punta del pulgar se asimila, en reflexología podal, a nuestro órgano más e
rógeno: El cerebro.

¿Te animas?


Salu2!!!

jueves, 13 de septiembre de 2007

LOS SONIDOS DEL AMOR

¿Susurras, gritas, gimes, diriges o simplemente actúas? ¿Qué te gusta que te digan? ¿Sabes si a tus parejas les excitan las frases fuertes en el sexo?
Palabras sucias, malas, irreproducibles. Onomatopeyas, jadeos y suspiros. ¿Eso es todo lo que se puede escuchar durante el sexo? ¿Por qué cuesta tanto articular palabras que abundan en la mente y pugnan por salir cuando la sangre acude ahí donde se la llama?

Para muchos, hablar durante las relaciones sexuales no sólo es un elemento más para acrecentar la pasión, también supone un instrumento con el que conocer las necesidades del otro, una garantía para conseguir una relación satisfactoria. Para otros, las palabras simplemente entorpecen el instinto.

Si bien existe una diferencia entre hacer el amor y tener sexo, también se da una enorme brecha en las palabras, formas y tonalidades a la hora de estar con nuestras parejas.

El sexo oral es algo más de lo que nos imaginamos. Es un homenaje al sentido más menospreciado del sexo: el oído.

No es sólo la humedad de la punta de una lengua hurgando en los laberintos de la oreja lo que puede dar un tirón en la entrepierna, como si desde allí colgara una plomada que obliga a apretar los muslos y es capaz de erguir en tótem cada pelo sobre la piel.

Por ese orificio a veces menospreciado del oído penetran, unas cuantas palabras y encuentran su eco abajo, allí donde las caricias son el lugar común del sexo. A veces ni siquiera son palabras, son solamente sonidos nada más que parecen emerger de otro abismo.

Unas pocas palabras, casi siempre las mismas, que huyen del decoro y abominan de lo correcto so pena de perder su eficacia de estilete, de punzón en las narices del deseo. Esas que se dicen cuando el sudor es un vestido y un ruido que se desprende de los cuerpos que se frotan.

“Más, más, sí, así, así, dame, dámelo todo, no te quedes con nada”. Lenguaje rudimentario las más de las veces, capaz de enervar la piel y las neuronas, cuando se amplía e inventa escenas que no suceden pero que sí, porque para qué discriminar entre lo que se imagina y lo concreto.

Pero una cosa es el papel y otra la mecánica de los cuerpos que cuando se encastran parecen perder el discurso y la retórica en favor de las onomatopeyas, los monosílabos, los ayes y los suspiros.

Son unos pocos afortunados los que dominan las palabras cuando el sexo impone su ritmo.

Palabras tan excitantes en su lugar, tan molestas fuera de contexto.
Salu2!!!

miércoles, 12 de septiembre de 2007

UNA FIESTA PARA TRES


Cuando los franceses se aburren del tete-a-tete practican el menage-a-trois. A mi me enseñaron el dicho “Dos es compañía, y tres son multitud”; sin embargo me parece que los franceses saben más de estas cosas.

¿Quién nunca ha fantaseado con una fiesta para tres? Honestamente no conozco a alguien que se resista a la idea y mucho menos a la proposición. Hoy es cada vez más común y a la vez es un acto cada vez menos desprejuiciado.

La historia del sexo en grupo nos remonta a las famosas bacanales de Grecia y Roma y llega hasta nuestros tiempos, en la mayoría de casos, de forma desacralizada, como alternativa de exploración sexual que cobra cada día más adeptos.

Pero ¿realmente estamos preparados para dejarnos envolver en dos cuerpos y vivir esta excitante aventura? Lo normal es que cada quien tenga una opinión al respecto. La primera pregunta que nos hacemos es: ¿yo lo haría? Y ahí todas las respuestas son válidas. Pero frente a una pregunta más general del tipo ¿qué tiene de malo hacerlo? Habría que ser más cuidadoso.

En verdad, sinceramente, ¿qué tiene de malo el sexo grupal?, ¿Cuál es el problema de hacerlo una vez para conocer la experiencia? Y si nos gusta ¿qué tiene de malo repetirlo?

Más allá de las condiciones de juego para la aventura., cada vez son más los interesados, los que paran la oreja cuando hay alguien que está por describir una historia de una fiesta de a tres. El deseo de cumplir crece a pasos desmedidos mientras el deseo requiere de más cuerpos en la cama.

A quienes se atrevían a participar de un menage-a-trois se los solía descalificar ya que en tiempos lejanos el sexo solo se podía hacer de a dos. Tiempos muy lejanos para hoy en día donde la gente no se quiere despedir de esta vida sin haber practicado esta aventura de múltiples orgasmos.

Es como tirarse en parapente: se tienen ganas y miedo al mismo tiempo. El miedo ayuda a buscar excusas: no sé dónde lo practican, no conozco a nadie que sepa cómo es, no tengo el dinero suficiente, etc., etc.

Pero cuando las ganas son más fuertes se superan las dificultades, y terminamos practicándolo. Habrá quienes sigan en estos casos, habrán cumplido las ganas, y eso está siempre bien, porque los deseos reprimidos terminan por fermentarse y corroer el alma. Hay que enfrentar el miedo, o por lo menos, perderle el temor a hablar de estas cosas, porque ocurren, aquí, ahora, en cada ser humano.

El problema es que en la cultura de nuestro país, seamos honestos, es que encontrar una pareja que se preste al juego es algo bastante complicado de hallar. Y es que a pesar de la liberación sexual, muy pocos hombres y mujeres están verdaderamente desligados de barreras sociales y morales, para convertirse en cómplices y llevar a la realidad sexo en el que participen tres personas sin importar el género de cada una.

Es muy posible que algunas te miren como a un pervertido, otras... otras lo pensarán demasiado tiempo como para olvidar esa proposición que alguna vez alguien les hizo, tal vez incluso, ayudado por algunas copas, y eso si acaso alguna vez alguien se anima a poner el tema sobre el colchón.

En fin, bien dicen por ahí que los sueños pueden convertirse en una placentera realidad.

Salu2!!!

martes, 11 de septiembre de 2007

LA ULTIMA FRONTERA.



Parece que el sexo anal está de moda. Algunos afirman que les encanta, a otros les repugna sólo la idea de hacerlo, y algunos más mantienen una actitud ambigua que oscila entre el temor al dolor y el deseo de experimentar.

Pero lo cierto es que el sexo anal es tan viejo como el mundo. El sexo anal reviste desde tiempo atrás en la historia el carácter de "vencer la última barrera".

Lo cada uno siente con respecto a esta práctica pertenece a la cultura en la que ha nacido. El sexo anal ha sido considerado
tabú en muchos países occidentales desde la Edad Media. Esta práctica ha sido condenada en los últimos dos mil años por la mayoría de las religiones: tanto por ser infértil, como por conllevar serios riesgos higiénicos.

Aún hoy, el sexo anal es considerado un delito en muchas culturas. Afortunadamente en la actualidad, el sexo anal está considerado una de las prácticas sexuales más extendidas en parejas homosexuales y también heterosexuales
.

Con independencia de la llamada al deseo que puede originar el poder romper un tabú, el hecho de que se produzca la penetración, la visión de un ano, su caricia y sobre todo el contacto del pene con este puede provocar fácilmente una excitación.

Los glúteos asimismo son muy sensitivos y, si la experiencia de las caricias estimula el deseo sexual, en algunas posturas de práctica del coito también se produce un contacto rítmico con los glúteos, lo que es un fuerte estímulo sexual para ambas partes.

Sin embargo, el ser humano se encuentra desde la infancia condicionado para considerar como negativo al coito anal, de modo que un intento compulsivo de llevarle a una penetración anal puede ser percibido como una especie de violación, de esto se entiende que la relación debe hacerse con el máximo acuerdo posible.

Considerado para muchos un acto indebido y por otros de entrega total, lo primero que se debe hacer antes de practicar el sexo anal es preparar la mente, porque esta práctica sexual, como otras modalidades, requiere de la aceptación mutua.

La penetración anal es muy satisfactoria para ambos, las primeras veces suelen ser algo incomodo y doloroso, la relajación y nivel de excitación es imprescindible, si estás nervioso y tienes temor contraes el ano.

Por otra parte hay que lubricarlo con un lubricante especial, cuya aplicación debe conllevar su morbo y su parte de excitación sensorial; en este sentido es conveniente pasar la lengua por el ano de la otra persona, e introducirle los dedos impregnados con lubricante con suavidad, lo que ayudaría a dilatar y relajar el ano de la persona que va a ser penetrada, y reduciría significativamente la sensación de dolor inicial de la penetración.

No hay que forzar nunca, ni hacer una penetración de golpe ya que hay riesgos de desgarro, hablamos de una zona muy delicada, ir intentándolo despacio, no hay prisa, conforme se vaya dilatando irás sintiendo ese nuevo y desconocido placer.

Para reducir las sensaciones de dolor es importante realizar una paulatina inserción del pene, lo que permitirá que se produzca una dilatación y adaptación gradual de los músculos. La penetración anal exige además, la elección de un ángulo apropiado, pues el ano es más apretado y menos flexible que la vagina.

Usualmente la persona penetrada complementa el coito anal con la masturbación, lo que contribuye a una multiplicación del placer y a relajarle la musculatura anal, con la consecuente facilitación y mejoramiento de la penetración anal.

Por otra parte, las terminaciones nerviosas excitables en la zona anal son mucho más numerosas que en la vagina, por lo cual la penetración anal puede llegar a ser más placentera.

En el momento en el que la persona penetrada logra el orgasmo
, contrae fuertemente la musculatura anal provocando una fuerte presión sobre el amante activo lo que le facilita a éste su propio orgasmo.

Este placer se puede obtener en sexo en grupo mediante la ayuda de una tercera persona. Una doble penetración, anal-vaginal, puede ser una experiencia sumamente placentera.

Es probable que en la primera relación sexual anal no llegue al orgasmo, porque apenas el cuerpo se está acoplando. Sin embargo, cuando las pieles se distinguen y los movimientos danzan, es posible llegar a un magnífico orgasmo.

Salu2!!!