Porque Bob Dylan es el mesías de las piedras que ruedan, es el alfa y omega, el principio y el fin del rock and roll. Y su doctrina es una canción de más de cuarenta años de vigencia: "Like a Rolling Stone"... Como una piedra que rueda.
Y es precisamente como una piedra que rueda, que ha llegado a nuestros días, tan nítida y pura como el amanecer mismo, tan sabia y madura como el anochecer mismo.
Bob Dylan es el hombre que siempre ha estado, y desde hace ya más de cuatro décadas, Dylan revolucionó con un solo tema la manera de escribir canciones. Después de eso, las cosas ya no fueron las mismas en el mundo de la música.


Muchos aseguran que se trata de la mejor canción en la historia del rock. Otros se limitarían a decir que tan solo es la más importante.
Subjetividades aparte, lo cierto es que "Like a Rolling Stone", el tema de más de seis minutos escrito por Bob Dylan en 1965 y aparecido por primera vez en el álbum Highway 61 Revisited, marcó un parteaguas en el desarrollo de la música popular, no sólo de Norteamérica, sino del mundo occidental todo.
El 16 de junio de aquel año, en un estudio de la disquera Columbia, en pleno Manhattan, Dylan y un grupo de músicos de sesión (entre ellos dos grandes figuras: el genial guitarrista Mike Bloomfield y el multiinstrumentista Al Kooper, más el pianista Paul Griffin, el bajista Joe Macho, el baterista Bobby Gregg y Bruce Langhorne en
la pandereta) se dispusieron a hacer historia, aunque sin tener quizá plena conciencia de ello.Por supuesto, la instrumentación no es lo único notable de "Like a Rolling Stone", está ahí, por sobre todas las cosas, la inconfundible armónica y la voz gangosa e intencionada de Dylan al interpretar esa letra tan llena de soterrada rabia e irónico desdén, esa larga letra de cuatro estrofas y cuatro coros que revolucionaría al rock.
Lo que hace a "Like a Rolling Stone" la más grande canción de todos los tiempos no es la canción en sí, sino la interpretación.
A pesar de que el tema fue un triunfo del talento, la voluntad y la inspiración, su genialidad radica en el hecho de que fue también un accidente: desde el primer golpe de tambor de Bobby Gregg hasta el fade out con el solo de armónica, aquella toma fue tan singular que no pudo ser repetida.

Dylan y sus músicos intentaron otra docena de tomas y ninguna logró recapturar el espríritu de aquel momento único.

Dylan y sus músicos intentaron otra docena de tomas y ninguna logró recapturar el espríritu de aquel momento único.
Finalmente, eso es lo que hace de "Like a Rolling Stone" un evento más que una mera canción de rock.
Por definición, un evento es algo que sólo puede ocrrir una vez. Lo glorioso es que, en este caso, ocurre una y tora vez, cada que la escuchamos.
tes de ella las letras eran muy distintas, incluso las del propio Dylan.Llena de imaginería y de alusiones surrealistas, de bizarros personajes, en sus versos están presentes la poesía beat y cierta literatura decimnónica, hay ahí más de Allen Ginsberg que de "Going to de Go´Go"; es el encuentro entre "Hound Dog" y "Howl", porque, a pesar de todo, es simple y sencillamente la vida misma.

No se si sea la mejor canción en la historia del rock, ni tampoco se si es la más importante, lo que si se es que "Like a Rolling Stone" es puro y absoluto rock and roll.
Salu2!!!

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