jueves, 27 de diciembre de 2007

BOB DYLAN... EL MONSTRUO SAGRADO DEL ROCK AND ROLL

Robert Allen Zimmerman, mundialmente conocido por la banda rockanrolera como Bob Dylan, Nació en Duluth, Minnesota (Estados Unidos) en 1941, en el seno de una modesta familia de comerciantes judíos, con los que se trasladó cuando era muy pequeño para establecerse en una aldea de la frontera con Canadá.

Será allí, en un ambiente tedioso y muy influido por el trabajo de las minas, donde empezará a estudiar música (piano, guitarra) y a escribir sus primeros poemas.

Algunas biografías atribuyen al joven Bob una gran precocidad, pues a los 11 años ya toca con soltura la armónica y escribe sus primeras canciones. A los 16 años había formado su primera banda, Golden Chords.

En 1960 se traslada a Minneapolis para estudiar letras y al año siguiente abandona las aulas para frecuentar la bohemia de la ciudad y actuar en público con su nuevo nombre, Bob Dylan, adoptado en homenaje al poeta galés Dylan Thomas.

Deslumbrado por la personalidad del poeta y cantante folk Woody Guthrie, compone un tema que adquirirá fama, Song to Guthrie , y que caracteriza sus comienzos artísticos.

Bob Dylan se vuelve un comprometido en la lucha contra la injusticia y quiere seguir la senda que, desde esta perspectiva, han trazado algunos poetas y cantantes como Pete Seeger o Jack Elliot y sus ídolos malditos : Rimbaud, Eliot o Brecht.

Dylan colabora con algunas de las organizaciones que defienden los derechos cívicos y se oponen al belicismo que su país mantiene en política exterior, así como a las desigualdades sociales que impregnan de pobreza grandes capas de la sociedad americana.Su lenguaje deslumbra por su carácter renovador, discurriendo entre la modernura de la parodia y la profundidad de la metáfora, lo que le aporta un aura casi profética.

Al año siguiente Dylan se traslada a Nueva York y, empujado de sus querencias bohemias, frecuenta el Greenwich Village, donde trabará relación con diversos artistas del mundo del folk y del blues y, siguiendo su estímulo, comienza a cantar en algunos programas en directo, lo que le llevará a grabar su primer disco, Bob Dylan, que supone un fracaso comercial.

A este trabajo seguirán en 1963 los álbumes The Freewhelin´Bob Dylan y The Times They Are A-Changin, que le consagran como uno de los representantes más destacados de la nueva ola de compositores de canción protesta.

Cuando por esos años Dylan proclama, ante la decepción de los sectores juveniles, que "la respuesta está en el viento", su mensaje radicalmente pacifista conquista a multitud de adeptos que ven en él una representación de la esperanza.

En esa época comienza su relación con Joan Baez, consagrada por el éxito de ambos en el festival folk de Newport de 1963. Los dos son proclamados reyes del folk y simbolizan las ilusiones poéticas y materiales de las generaciones más jóvenes frente a la tragedia que supone la muerte de John Fitzgerald Kennedy (22 de noviembre).

Está aún por producirse el primer cambio traumático en la trayectoria de Bob Dylan, del que es anuncio el álbum Another Side of Bob Dylan (1964) y confirmación Bringing All Back Home (1965). Este último trabajo, más intimista, sentimental, pero aun así resuelto, despertaría las iras de sus seguidores, puesto que representaba el paso del profeta del folk a la música eléctrica.

La grabación del tema Like A Rolling Stone le confirma como una figura consagrada a escala internacional, fiel a su propio mundo: sus temas escalan las listas comerciales de Estados Unidos y Reino Unido, y poco a poco el resto del mundo.

No obstante, en su país es un incomprendido y así se aprecia cuando edita el doble álbum Blonde On Blonde (1966), que describe las experiencias de sus últimos años, subrayando su alejamiento de la vida pública, sus desengaños amorosos y sus relaciones con diversas drogas, así como un accidente del que hubo de recobrarse durante una larga convalecencia.
En 1969 publicará Tarántula, un volumen donde da espacio a su vena poética, aunque en el momento de su aparición fue considerado como un tratado anfetamínico.

Es el acid rock, que compaginará con periódicos retornos al folk, al country y a las baladas amorosas.

Mantendrá la misma línea en trabajos posteriores, como Self Portrait (1970), Pat Garret and Billy The Kid (banda sonora de la película homónima dirigida en 1973 por Sam Peckinpah) y otro de sus temas estelares, versioneado en múltiples oportunidades por los artistas más variopintos: Knocking´ On Heaven s Door .

A este seguirán Dylan (1973), Planet Waves (1974), Blood On The Tracks (1974), Basement Tapes junto a The Band (1975), y filmaría además una película de casi cuatro horas de duración, titulada Reinaldo y Clara, vapuleada por la crítica. Sus trabajos siguientes son Hard Rain (1976) y Street Legal (1978), discos que abundan en los aspectos más oscuros de su personalidad.

Se abre así un periodo caracterizado por el predominio de las melodías y los tonos suaves: Bob Dylan ha vuelto a cambiar, aunque permanece fiel a sus mitos poéticos personales y más acendrados, y a las causas por las que siempre mostró simpatía: Woody Guthrie y un rico y apasionado subjetivismo que se expresa a través de ciertos motivos místicos (la cruz, la redención), de sus reflexiones sobre la injusticia, la lucha contra la opresión y el racismo (el tema Hurricane se convirtió en un himno contra la discriminación) y constantes recuerdos de amor y desamor.

Por esos años aparecerán At Budokan (1978), Slow Train Coming (1979), que ya auguran nuevos cambios ante la nueva época, cristalizando en Saved (1980), Shot Of Love (1981), Infidels (1983), Empire Burlesque (1985), Biograph (1985) y Oh Mercy (1989), además de multitud de discos recopilatorios y antologías.

En los últimos años sus giras han sido incontables, renaciendo su figura cada cierto tiempo por sus colaboraciones con bandas como Greateful Dead, Tom Petty y los Heartbreakers y amigos como Sam Shephard, Carole Bayer Sager o Emilou Harris, coautores de algunos de sus últimos temas desde los años ochenta.

En 1995 Dylan ganó un premio Grammy por el vídeo de su canción World Game Wrong , que avaló la grabación de un Unplugged, modalidad tan en boga a finales de este milenio.

Asimismo su curiosidad por los avances técnicos, al igual que grupos progresivos como Yes, The Rolling Stones o figuras individuales como Prince, Peter Gabriel o David Bowie, le ha llevado a grabar un CD-Rom interactivo, Highway 61, que incluye el concierto celebrado en su homenaje en 1993 en el Madison Square Garden de Nueva York.

Hoy por hoy, es considerado uno de los compositores y músicos de folk y rock más influyentes y prolíficos del siglo XXI y ha sido nominado varias veces al Premio Nobel de Literatura.

Lo que se ha dicho de Bob Dylan

La mayor parte de la crítica musical está en el siglo XIX. Está muy por detrás de, pongamos por caso, la crítica de pintura. Todavía se basa en el arte del siglo XIX: vacas junto a un riachuelo y árboles y "yo sé lo que me gusta". No se concibe el hecho de que Dylan quizá sea un cantante más sofisticado que Whitney Houston, de que él es seguramente el cantante más sofisticado que hemos tenido en una generación. Nadie identifica a nuestros cantantes populares como a Matisse o Picasso. Dylan es un Picasso, con esa exuberancia, variedad y asimilación de la historia entera de la música (Leonard Cohen, en entrevista con la revista Musician, 1988).

Sin Bob, los Beatles no habrían hecho el Seargent Pepper, los Sex Pistols no habrían hecho "God Save the Queen" y U2 no habría hecho "Pride in the Name of Love" (Bruce Springsteen).

Bob suena como si sus canciones tuvieran 300 años pero hubieran sido escritas ayer. Lo más importante de Dylan es la poesía que hay en sus canciones, que trascienden su propia música (Martin Scorsese).

En la música, Frank Sinatra puso la voz, Elvis Presley puso el cuerpo... Bob Dylan puso el cerebro (Bruce Springsteen).

Bob Dylan y The Band son lo más fuerte que he escuchado en mi vida (Marlon Brando).

Su manera de tocar es totalmente híbrida. Musicalmente no tiene sentido para el erudito. Cuando toca el piano, sólo tiene sentido para el que lo oye. Si fueras músico dirías: pero ¿qué estás haciendo? No tiene sentido. Y lo mismo cuando toca la guitarra. Haga lo que haga, es como si tuvieras que esperar un año o dos para coger el punto de poder escucharlo. La primera vez que lo oyes, es inútil. Después reflexionas y te das cuenta de que es perfecto (Eric Clapton, entrevistado por John Bauldie. Entrevista publicada en el libro Bob Dylan, se busca).

Era lo más viejo que puede ser un hombre joven, y lo más negro que puede ser un hombre blanco (Eric Clapton).

Para mi, Dylan siempre representó el rock and roll... Nunca pensé en él como cantante de folk ni poeta ni nada. Pensaba que era la persona más sexy desde Elvis Presley... Sexo en el cerebro, ¿sabes? El sexo más absoluto es estar totalmente iluminado y él era así, era el Rey. Y aún lo es (Patti Smith).

Nada de folkie o poeta. Es la gran bestia del rock and roll (Chuck Berry).

Dylan ha escrito canciones que tocan lugares de la mente a los que nadie antes había llegado (Jerry Garcia).

Es un pozo sin fondo. Aún tiene mucho que decir (Lou Reed).

Tocando con Bob Dylan uno nunca se aburre (Rick Danko, de The Band).

Bob Dylan es como Einstein. Como un disparo divino (Kris Kristofferson).

Bob era un príncipe. Aún le veo como el poeta más grande de nuestra época (Roy Orbison).

Al oírle pensé que un alma cogía la antorcha de América (Allen Ginsberg).

Me impresiona su tono de voz. Es como un cello (Frank Sinatra).

Dylan tiene mucho más que tres acordes y la verdad (Bono).

Dylan fue siempre un misterio. De dónde venía, cómo sabía lo que sabía, qué era lo siguiente que iba a hacer... Ocupaba casi completamente mis pensamientos, interrumpiendo la aparente normalidad de mis años estudiantiles con su torrente de conciencia beat/folk/blues/dadá/surrealismo/apalache/bop. Es, en parte, sumo sacerdote de la narrativa personal y, en parte, comandante rebelde enzarzado en un combate mortal con los brazos asfixiantes de nuestra historia colectiva revisada (Jackson Browne).

Es curioso, pero la gente aún le atribuye a Bob mucho misterio. Quiero decir que Dylan es un tío como cualquier otro, con la diferencia de que él tiene algo que decir. Y tiene una personalidad gracias a la cual todo lo que dice lo hace suyo. Es un tipo muy normal. Si le pides la hora, te la da (Tom Petty).

Siempre he pensado que Dylan era un farsante. Desde luego no es un muchachito que canta canciones líricas. Es un oportunista que quiere hacer carrera y sabe muy bien dónde va. Además, es un hipócrita. Nunca he comprendido por qué le gusta a la gente. No sabe cantar (Truman Capote).

Actualmente hay un hueco generacional, porque los chavales de veinte años no tienen "Bobdylanes" de veinte años (Joaquín Sabina).

Yo nunca he visto carisma como el que exhibía Bob en sus actuaciones (Joan Baez).

Bob Dylan es uno de esos personajes que sólo aparecen una vez cada 300 o 400 años (Leonard Cohen).

Bob es muy chistoso..... quiero decir que mucha gente se lo toma en serio y sin embargo, si conoces a Dylan, es todo un bufón (George Harrison).

No hace falta oír lo que dice Bob Dylan, lo importante es cómo lo dice (John Lennon).

La obra de ciertos artistas habla por su generación. Una de las más grandes voces de libertad de Norteamérica no puede ser más que un nombre: el transcendental Bob Dylan (Jack Nicholson).

Desde el instante mismo en que lo conocí, pensé que era algo grande, que era un genio, que era shakespeariano (Phil Ochs).

Gracias, Bob. Quiero decirte que no estaría aquí si no hubiera sido por ti, decirte que no hay nadie que no tenga que estarte agradecido y, para robar una línea de una de tus canciones —tanto si te gusta como si no—: "Tú fuiste el hermano que nunca tuve" (Bruce Springsteen).

Bob Dylan es uno de los cantantes de blues más importantes del mundo occidental; arte antiguo, rápida improvisación, variación eterna, formulación clásica, visión profética... (Allen Ginsberg).

No he pretendido hacer algo donde se desvelen todos los secretos de Dylan, ni mucho menos, sino rendir un homenaje a uno de los poetas más brillantes del siglo, un hombre que hace que nos miremos a nosotros mismos, que nos emociona y nos hace sentir cosas que no sabríamos transmitir de otra manera (Martin Scorsese, acerca de No Direction Home).

Dylan se sabe un millón de canciones, viejos blues del delta y cosas como ésas. Una noche, cuando hicimos "Clean-Cut Kid", sonaba igual a Muddy Waters. Él conoce más acordes que cualquiera que yo conozca. (Benmont Tench).

Se sacaba esas canciones de la nada. No sabíamos si eran suyas o si las recordaba. Cuando las cantaba, no lograbas distinguir. (Robbie Robertson).

Sólo tengo 3 padres: Mi padre biológico, Dios y Bob Dylan (Jack White).

Bob Dylan. Una mente fuera del tiempo (Paul Williams).

Dylan es un trovador del siglo XX, merecedor del Premio Nobel por sus virtudes imponentes y universales (Allen Ginsberg).

Cuando lo descubrí fue un deslumbramiento asombroso. Me gusta el caos, no la disciplina, y él era el profeta del caos... Él empezó a hablar de otras cosas, metió la literatura en el rock. Me ha alimentado y me sigue alimentando (Joaquín Sabina).

Yo nunca fui de los que pensaban que Dylan era un monstruo por pasarse a la guitarra eléctrica. Me gustó el cambio. Pero debo decir que la fuerza del joven Dylan como cantante de protesta —él siempre lo negó pero lo siento, Bob, eras un cantante de protesta— residía en que tomaba la guitarra, tocaba ante una multitud y su música y sus palabras eran como una flecha. La gente subestima su capacidad musical. La melodía y las palabras se disparaban como flechas. A mí me sigue pareciendo increíble (David Gilmour).

A la fecha de hoy, en cualquier gran música de rock que se hace hay siempre una sombra de Bob Dylan. (Bruce Springsteen).

Es el máximo representante de la música en inglés de la segunda mitad del siglo XX. (Joaquín Sabina).

Sin él ni se entiende la música, ni los últimos 50 años. (Joan Manuel Serrat).

Cosas que ha dicho Bob Dylan

El rollo del artista que pasa hambre es un mito. Lo iniciaron los grandes banqueros y las jóvenes damas prominentes que compran arte. Ellos simplemente quieren mantener al artista bajo su dominio. No tienes que morirte de hambre para ser un buen artista. Sólo tienes que sentir amor y tener un punto de vista claro. Y tienes que combatir la depravación. El no transigir, eso es lo que forma a un buen artista. No importa si se tiene dinero o no. Además, hay otras cosas que conforman la riqueza o la pobreza aparte del dinero (enero de 1978).

Yo sólo soy Bob Dylan cuando tengo que ser Bob Dylan. La mayor parte del tiempo quiero ser yo mismo. Bob Dylan nunca piensa sobre Bob Dylan. Yo no pienso en mí mismo como Bob Dylan. Es como dijo Rimbaud: Yo soy el otro (Biograph, 1985).

Si no tuviera dinero, podría ir de un lado a otro siendo invisible. Pero actualmente me cuesta dinero ser invisible. Es la única razón por la que necesito dinero (A Robert Shelton, 1966).

Yo no tengo esperanzas de futuro y sólo espero tener suficientes botas para cambiarme (San Francisco, 3 de diciembre de 1965).

Nadie es libre. Hasta los pájaros están encadenados al cielo (1963).

¿Que cuál es mi mensaje? Ten buena cabeza y lleva contigo una bombilla (Rueda de prensa, bromeando con una bombilla enorme en la mano, Londres, 1965).

La muerte no llama a la puerta. Está ahí, presente en la mañana cuando te despiertas. ¿Te has cortado alguna vez las uñas o el pelo? Entonces ya tienes la experiencia de la muerte (Malibú, enero de 1978).

Yo no tengo una voz bonita. Yo no sé cantar bonito, y además no quiero (lugar y fecha desconocidos).

Cualquier cosa que puedo cantar, la llamo una canción. Cualquier cosa que no puedo cantar, la llamo un poema. Cualquier cosa que no puedo cantar y es demasiado larga para ser un poema, la llamo una novela. (lugar y fecha desconocidos)

Salu2!!!

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