lunes, 8 de octubre de 2007

EL HOMBRE UTOPIA

El Che Guevara, quien hizo tanto (¿o tan poco?) por destruir al capitalismo, es en la actualidad la quintaesencia de una marca capitalista.

Su semblante adorna jarros de café, encendedores, llaveros, billeteras, gorras de béisbol, banditas para la cabeza, camisetas deportivas, carteras finas, jeans y porr supuesto esos omnipresentes pósters con la fotografía, tomada por Alberto Korda, del galán socialista luciendo su boina durante los primeros años de la revolución, en el instante en que el Che de casualidad se introdujo en el visor del fotógrafo—y en la imagen que, cuarenta años después de su muerte, constituye aún el logotipo del revolucionario (¿o del capitalista?) “chic”.

No hay nadie que se haya resistido, en algún momento de la vida, a seguir sus ideales revolucionarios. Recuerdo que a mi me pegó en mi época universitaria; sin embargo una vez que salí al mundo real y comencé a trabajar, gané mi primero y miserable salario, y todas esas ideas socialistas se fueron a la fregada.

Aventurero, romántico e idealista para unos, intransigente y violento para otros, la figura del Che desata aún encendidas polémicas, aunque defensores y detractores reconocen que se ha convertido en un mito para millones de jóvenes, especialmente entre la izquierda latinoamericana.

Pese a los cuarenta años transcurridos desde su muerte, no hay movilización juvenil o protesta antigloblización que no evoque la figura del Che como símbolo de rebeldía.

Fue en Ciudad de México, en 1955, donde conoció al joven Fidel Castro, que preparaba desde el exilio la expedición del yate Granma con la que iniciaría la revolución en Cuba.

La sintonía política y personal que se estableció entre ambos llevó a Guevara a sumarse a la aventura de Castro para derrocar al dictador Fulgencio Batista.

Sin embargo, no fue Cuba su último puerto. Tras el triunfo de la revolución, y después de hacerse cargo del Banco de Cuba y del Ministerio de Industria, comenzó a gestar la idea de lanzar una "revolución continental" que quiso estrenar en Bolivia.Arropado por medio centenar de guerrilleros cubanos, argentinos, peruanos y bolivianos, Guevara combatió en la clandestinidad en 1966 en las montañas de Bolivia, pero sus tropas fueron mermadas y fue capturado por el ejército boliviano el 8 de octubre de 1967 en la quebrada de El Churo, en el centro del país, y ejecutado un día después.

El "Che" Guevara fue capturado y asesinado hace 40 años en Bolivia porque lo abandonaron Cuba y los comunistas bolivianos, porque tenía a la URSS y EEUU en contra, porque estaba enfermo, hambriento y extraviado en una región agreste y despoblada, sin reclutas, comunicaciones ni provisiones.Nacía así el mito del Ché.

Pobre Che Guevara, ¿en qué momento de nuestras vidas, al traicionarte a ti, traicionamos los ideales que pregonábamos tener? Pobre Che Guevara, ¿en qué momento de la historia, Fidel Castro al traicionarte a ti, traicionó a todo el pueblo cubano? Pobre Che Guevara, ¿pecaste de inocencia, de cobardía o de pendejez? Pobre, pobre de ti Ernesto Che Guevara.

En ese momento murió el hombre y nació el mito.

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